Iglesia de San Nicolás de Bari
Declarada Bien de Interés Cultural por Orden 15-06-74 (BOE 30-08-74).
Su aspecto exterior es de una gran sobriedad que estilísticamente enmarcaremos entre un renacimiento tardío y el primigenio barroco desornamentado. Construida entre 1616 y 1622 según planos de Agustín Bernardino, discípulo de Herrera, conserva sin embargo trazas del claustro pertenecientes al s. XV, testimonio de un templo anterior más pequeño que se alzó sobre una antigua mezquita. Su interior es de grandes proporciones, con una esbelta cúpula que alcanza los 45 metros de altura, destacando la capilla de la Comunión, considerada una de las más bellas muestras del alto barroco español, y dentro del mismo estilo, las portadas del claustro y la capilla de San Nicolás (1676), patrono de la ciudad, con imagen del santo, ubicada en el centro del ábside y realizada por Juan de Villanueva. En la parte baja se sitúa el busto-relicario de la alicantina Santa Felicitas (s. XV) y a ambos lados los copatronos, San Roque y San Francisco Javier.
De su patrimonio artístico destacan, entre otros, el Retablo de las Ánimas (Nicolás Borrás, 1574), el Cristo de la Buena Muerte (Nicolás de Bussi, s. XVII) y un baldaquino italiano de mármol y jaspe, de 1688.