A lo largo del siglo XIX el casco urbano de Alborache creció hacia el nordeste, siguiendo diversas calles el trazado rectilíneo hasta la Plaza de España, así como hacia el sudeste, en paralelo a la carretera de Turís.
Construida entre los siglos XVII y XVIII y consagrada a Santiago Apóstol. De estilo neoclásico.
Cabe destacar los de época romana y árabe en el paraje del Prado del Baile-Regajo.